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May22
2008 | Enviado por Quereceta
Los especialistas afirman que la ausencia de elasticidad de la piel puede estar provocada por la falta de vitaminas E, C, ácido pantoténico o vitamina B5 y de minerales como el cinc, el cobre y el silicio. Por tanto, sobre todo en los períodos de más riesgo, hay que poner especial atención en que la dieta contenga estos nutrientes.
Son especialmente importantes la vitamina C y el cobre, ya que ambos estimulan la producción de colágeno nuevo y mejoran el colágeno ya formado.
En el proceso de transformación de colágeno nuevo a colágeno maduro tienen un papel importante las enzimas y para que éstas cumplan su función necesitan de la presencia de la vitamina C y del cobre. Nutrientes antiestrías
Vitamina E
impide la formación de tejido grueso en la piel y por tanto mantiene su elasticidad
Vitamina C
mejora la calidad del colágeno existente y estimula la formación de colágeno nuevo
Vitamina B5 (ácido pantoténico)
ayuda a la cicatrización y contribuye a mantener la piel en buen estado
Cinc
un mineral que acelera el proceso de cicatrización de las heridas internas y externas
Silicio
este oligoelemento regenera las fibras de colágeno y elastina de los tejidos evitando los riesgos de pérdida de elasticidad y, en consecuencia, de formación de estrías. También mejora la flacidez de la piel y protege el colágeno del efecto de los radicales libres
Cobre
es esencial para que el cuerpo utilice correctamente la vitamina C y contribuye al proceso de pigmentación de la piel
Fuentes naturales
- Aceite de germen de trigo, algas (sobre todo la espirulina y la chlorella), frutos secos, pipas de girasol, huevos, leche, lácteos, cereales integrales, aceite de oliva extra virgen, aguacate, soja.
- Acerola, fruta fresca (especialmente los cítricos), verduras, patatas, bayas…
- Levadura de cerveza, alga espirulina (1,1 mg/100 g) y chlorella, lácteos, huevos, cereales, carne, vegetales verdes, setas.
- Germen de trigo, levadura de cerveza, ostras, arenque, hígado, huevos, buey, guisantes, semillas, fruta fresca, frutos secos (especialmente pipas de girasol y de calabaza), carne de ave, moluscos y alga espirulina (3,3 mg/100 g) y chlorella.
- Cola de caballo, germen de trigo, levadura de cerveza, pipas de calabaza, cereales integrales, germinados.
- Algas de tipo laminaria (kombu, kelp y wakame), cereales integrales, coco, germen de trigo, orejones (albaricoques secos), verduras de hoja verde, guisantes, lentejas, levadura de cerveza, carnes magras, crustáceos.
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